El origen de
Skype, se remonta a los tiempos en que sus fundadores imaginaban que algún día existiría algo para que la gente hablara gratis a distancia. No tardaron en crearlo, y como no podía ser de otra forma, tuvieron que bautizarlo. Durante su creación, se referían a su producto como Sky peer-to-peer (cielo de igual a igual), aludiendo a que su aplicación sería como el cielo, sin fronteras, y usaban la abreviatura Skyper. Pero se encontraron con que Skyper era un dominio ya registrado, así que decidieron dejarlo en
Skype. Suena bien y, aunque no significa nada, deja volar la imaginación.
Skype es hoy una de las marcas más reconocidas en el mundo.